Con solo 16 años, Raúl Mejía decidió dar un paso audaz al entrar en la exigente industria de la fundición, fabricando soldados de hierro a mano.
Con el tiempo...
El amor de Raúl por la cocina le inspiró para diseñar nuestro emblemático molinillo de granos, la base de lo que se convertiría en Victoria.
1970 Primera exportación
En 1970, realizamos con orgullo nuestra primera exportación, enviando molinos a El Salvador. Poco después, Guatemala se convirtió en nuestro segundo mercado internacional.
1974 Ampliación de línea
Comenzamos a producir sartenes y planchas, ampliando nuestra línea de productos para atender a un cliente estadounidense que buscaba utensilios de cocina de hierro fundido de alta calidad.
1990 Liderazgo familiar
El liderazgo pasó a manos de Andrés Felipe Mejía, hijo de Raúl, quien continuó con el legado y reforzó el compromiso de la empresa con la calidad.
1998 Exportación a Europa
Nuestra primera exportación europea tuvo lugar en 1998, lo que supuso un nuevo hito al entrar en el mercado español con nuestros productos tradicionales de hierro fundido.
2015 Renovación y legado familiar
Con la llegada de la línea DISA y una fábrica renovada, Manuel Mejía, nieto de Raúl, se unió al equipo para llevar a la marca hacia una nueva era.
Hoy Victoria en el mundo
Victoria exporta actualmente a más de 38 países. Nuestra cartera incluye más de 80 productos, que combinan tradición e innovación.